
ATENCIÓN CONTINUADA
El peso de esta vía en el entramado asistencial se constata en números. El pasado año se atendieron en toda la región un total de 265.846 urgencias extrahospitalarias, de las cuales 160.000 fueron tratadas por un médico y el resto por el personal de enfermería. El incremento respecto al año 2006, con 263.232 contabilizadas, fue así del 2 %.
Por número de pacientes, los enclaves con mayor actividad fueron los dos puntos de Logroño situados en el centro de salud Espartero y el Gonzalo de Berceo. En ellos se atendieron conjuntamente en el 2007 un total de 55.180 urgencias frente a las 49.359 de un año atrás. Una dualidad que, como está anunciado, durará tres o cuatro años para unificarse luego en el Centro de Alta Resolución de Procesos (CARPA).
Patologías banales
Los tiempos medios de espera del usuario que acude a esta vía son difíciles de cuantificar. «No tiene nada que ver el volumen y el ritmo de atención que se da en la capital con en el entorno rural donde, por otra parte, estos puntos de atención continuada son prácticamente el único canal de asistencia sanitaria», justifica el director de Asistencia Continuada y 061 del SERIS, Manuel Ruiz de Ocenda.
Sí es más homogéneo el tipo de afección que lleva al paciente a recurrir a este servicio. «La inmensa mayoría son patologías banales: cuadros leves que tienden hacia la autocuración pero que llevan unos días persistiendo y que son más molestos que importantes», explica Ruiz de Ocenda. Prueba de ello es que apenas del 3% de las consultas que pasaron por esta vía debieron ser remitidas al San Pedro.
Esta circunstancia explica el peso del factor estacional de estas urgencias, ya que es en épocas como primavera (con alergias y cefaleas) o invierno (con gripes y infecciones respiratorias leves) cuando el número de usuarios aumenta considerablemente.
El director de Asistencia Primaria subraya aquí la filosofía de este tipo de atención: «La urgencia cubre un problema concreto en un momento concreto, pero no sustituye al médico de familia y el necesario seguimiento de problemas a largo plazo y con factores de riesgo».











