
EL GRUPO
Gracias a su esfuerzo se ha dinamizado enormemente el conocimiento del municipio a toda clase de grupos; principalmente de la tercera edad, escolares y asociaciones. «El turismo ha evolucionado mucho y por fin se ha conseguido eliminar la frase 'en Calahorra no hay nada que ver' que repetían algunos», recoge Asun Madorrán.
Pero en la capital riojabajeña hay mucho por descubrir y por narrar. Estas cinco guías proponen rutas por los edificios más emblemáticos, por el patrimonio alusivo a los retablos de las iglesias del Casco Antiguo y un programa a la carta que ofrece visitas generales a la localidad.
Lo más atractivo para los foráneos «es la catedral y el Museo de Pasos de San Francisco», señala Julia Madorrán. Y lo menos conocido, incluso entre los calagurritanos, «es la zona de la judería».
Estos días, la agrupación se prepara para colaborar en la celebración de las Jornadas Gastronómicas de la Verdura. Un evento de lujo, al que dedicarán la inmensa mayoría de su tiempo libre.











