
La primera parte apenas contó con grandes ocasiones ni jugadas, y el primer gol de los visitantes en el minuto 15 contó con la colaboración de ayuda externa: el aire que soplaba a favor de los pamploneses y empujó un poquito el disparo de Zabalegui desde el centro del campo.
Por lo demás, pases desacertados de los locales, balones muy disputados en el centro del campo para ambos conjuntos y poca puntería en las escasas llegadas a las porterías.
Pero todo cambió tras el descanso. Los arlequinados saltaron al campo concentrados, con el viento a favor y acertados en la delantera atacando constantemente hasta el final. Aún así los navarros tampoco se dejaban pisar y en el 69 aumentaron su ventaja con un gol de cabeza de Roldán.
Tres minutos más tarde el Varea por fin encontró su recompensa con un gol de Omar, también de cabeza, tras un pase de Aitor desde la banda. Un empuje para los de Constan que siguieron luchando por empatar el partido.
Diez minutos finales (el partido acabó en el 95) de infarto. Cinco ocasiones muy claras, un penalti no pitado (y otro para los navarros que el colegiado no vio), tres córners, dos faltas al borde del área... Multitud de oportunidades que los locales no supieron aprovechar y les deja en un lugar peligroso en la tabla, en la frontera de la zona de descenso directo.





