Ayer fue Almería, pero a lo largo del último mes ante el Caja han ido cayendo todos los gallos de la liga: Gijón, Illescas, Axarquía, Plasencia. El Clavijo ha alcanzado ya una velocidad de crucero que pocos, o casi ninguno, pueden seguir. Si esa velocidad se mantiene, lo dicho: el Caja puede conseguir un ascenso que hace nada parecía un sueño.
El partido de ayer era una especie de frontera. Venía Almería, un equipo casi clónico al Clavijo: buenísimo juego interior, y unos exteriores capaces, por momentos, de destrozar un partido. Un equipo que, salido de la nada este año, está ya contando como un candidato muy serio.
Y sin embargo Almería cayó, y con justicia, en el Palacio. No era fácil, y se pudo ver bien a las claras durante la primera mitad. Fueron veinte minutos de intercambio de golpes, sin que nadie pudiera coger ventaja. Almería atacaba con mucha inteligencia, y encontraba huecos donde habitualmente no suele haberlos: bajo el tablero de los riojanos. Los problemas físicos de Johnson -no ha entrenado apenas en toda la semana- eran una puerta abierta para Ray Pearson, el 'cuatro' visitante, que sumaba con demasiada facilidad. Así consiguieron ganar el primer cuarto (16-18).
A triples
Los almerienses, mientras, se cerraban en defensa, hasta que tuvieron que empezar a pensárselo: dos triples consecutivos de Albano Martínez y uno de Navarro desde lejísimos contribuyeron a abrir la defensa andaluza. Y por ahí fueron llegando los puntos de Johnson y 'Chufi' Rodríguez. Pero Pearson seguía anotando, y el encuentro continuaba en tablas. Así llegó el descanso, con todo pendiente de decisión (35-35).
Esa decisión iba a ser cuestión de defensa. El Caja Rioja salió al tercer cuarto como quien levanta una muralla, y el Almería se estrelló con estrépito: los andaluces tardaron cinco minutos y medio en meter una canasta, y sólo consiguieron hacer 6 puntos en estos diez minutos. El Clavijo, mientras, iba sumando, aupado por la defensa de sus interiores y por la aparición del hombre más inesperado de este año: el vasco Ibón Carreto, que ayer hizo de todo: reboteó, robó, anotó en los momentos clave y puso una marcha más en defensa. Partidazo.
Porque a este Caja le siguen funcionando bien los actores secundarios: además de Carreto, tuvieron momentos estelares Albano, Hilliman, Navarro, Wells... Todos hacen algo en este equipo.
El 11-0 inicial del tercer cuarto iba a ser definitivo. El Caja siguió manteniendo esa ventaja durante los siguientes minutos, hasta que, pronto, el Almería se dio cuenta de que ya no podía luchar por el partido, y debía conformarse con el basket average.
Eso, al menos, sí lo consiguió. Pero el Clavijo no debe preocuparse, porque su rival es él mismo: si consigue mantener esta velocidad nadie podrá frenarle.








