
Actualmente, la compañía cuenta con seis trabajadores, aunque sus planes de futuro prevén una rápida expansión. Primero, la diversificación, en forma de dos productos: una moto de alta gama, que recupera la marca DRESDA, de los años 60 pero con la potencia de una motocicleta de 500 centímetros cúbicos, y el coche deportivo 'Furia', una combinación entre dos motores eléctricos y uno de combustión que ofrece altos rendimientos. Además del coche y la motocicleta, la empresa también prevé ensamblar otro tipo de vehículos que pueden tener un gran futuro y que intentarán revolucionar el mercado.
Bajo estas premisas, en poco más de tres años, los responsables de HPC prevén contar con una plantilla de 60 personas para dar salida a unas 3.000 motocicletas anuales y entre 200 y 300 'Furia', que ensamblarán bajo pedido y con un precio medio de entre 35.000 y 45.000 euros. Ahora ultiman la financiación aunque el proyecto ya está 'atado'.
«Tenemos los pies en la tierra y las ideas bien claras: somos una empresa de ingeniería y apostamos por la innovación», asegura García, un enamorado confeso de los coches y la velocidad.
«Va a ser el primer deportivo híbrido de España y posee una potencia de 300 caballos para un coche de 1.000 kilos», indica García. «Es como un Lotus ligero y divertido, pero más cabal, ya que los motores eléctricos permiten usarlo todos los días en ciudad sin grandes consumos», añade este ingeniero, que ya cosechó un accésit de la Cátedra Emprendedores de la UR en el 2005.












