- ¿Cómo recibió el premio?
- Como había muchos pinchos bonitos y ricos, no pensé que ganaríamos. Fue algo inesperado, por lo que nos ha dejado emocionados y muy contentos.
- ¿Cómo surgió el concepto para el pincho de esta edición?
- Ha sido el año en el que más tiempo le hemos dedicado a crearlo, teniéndolo ya con un mes de antelación. Buscamos jugar con los productos de la huerta: ajo y cebolla, por supuesto, además de espárrago y combinado con algo de carne, la panceta tan tradicional. Lo principal era que, con productos de la zona, supera a ajo.
- ¿Qué le inspira el ajo en la cocina?
- El ajo es la base de muchos platos. ¿Qué pocos platos no llevan ajo! Es un producto necesario, en más o menos cantidad. En cuanto al ajo fresco asado, es un auténtico manjar. Y ya que es tradicional de Arnedo, tenemos que darle vida, promocionarlo en todas sus versiones, porque lo puedes triturar, puedes hacer un pastel, puedes asarlo...
- ¿Y el público ha respondido?
- Sí, este año ha venido más gente a comer el pincho, teniendo en cuenta que somos un restaurante. Nos ha conocido más gente a través del pincho.
- ¿Por qué la gastronomía unida al patrimonio es una oportunidad para atraer turismo?
- Sí, es lo que buscamos y la gastronomía puede servir para ello: quien viene a comer un pincho puede ir después a comprar calzado, volverá otro día y se quedará a dormir... La unión es importante y hay que agradecer a la Asociación de Vecinos del Casco Antiguo que se preocupe por este objetivo.











