PUNTOS IMPORTANTES
Según ha podido saber Diario LA RIOJA, el documento de los expertos contiene la hipótesis de que, en el momento del siniestro, Tomás Delgado presentaba una tasa de alcohol de entre 0,23 y 0,27 miligramos por litro de aire espirado, cuando el máximo permitido es de 0,25. Pedro Gutiérrez, uno de los peritos de la familia de Enaitz, explica que estas cifras entran, de nuevo, en contradicción con el informe técnico redactado en su día por la Guardia Civil, donde se aseguraba que la tasa de Delgado era de 0,15. El problema, subraya Gutiérrez, es que aquella noche nadie le hizo una prueba de alcoholemia al conductor hasta 93 minutos después del accidente. La nueva cifra, por tanto, está calculada tomando en cuenta la etiloxidación del alcohol que se produjo durante aquella hora y media larga.
El perito, que ha tenido acceso al informe de la Unidad de Reconstrucción de Accidentes, quiso matizar la información aparecida ayer en este periódico en la que se situaba el punto de colisión a al menos ocho metros después del 'stop'. Gutiérrez precisa que el documento de los expertos no ubica el punto exacto del impacto sino que lo establece en una vaga zona que denomina «entorno del cruce». No obstante, fuentes de la Fiscalía confirmaron ayer a Diario LA RIOJA que las primeras evidencias de frenada del coche de Delgado (marcas correspondientes al neumático anterior derecho) aparecen a 8,69 metros pasado el 'stop' y que el informe de la Unidad de Reconstrucción afirma que el conductor comenzó a frenar sólo entre 0,21 y 1,87 metros después de notar el impacto con la víctima.
El perito, por último, llama la atención sobre otro aspecto que para él reviste suma importancia. Pedro Gutiérrez recuerda que en el carné de conducir de Tomás Delgado Bartolomé figuraba la restricción de circular siempre con lentes correctoras y que, sin embargo, el atestado de la Guardia Civil no deja constancia de que las llevara.











