EN CIFRAS
Las principales tendencias de los últimos años se mantienen, con un nuevo descenso de la compra de vinos de mesa, un aumento de los de denominación de origen y la confirmación de la pujanza de los vinos blancos. Si en el 2006, su consumo creció un 8%, en el 2007 lo hizo un 5%, aunque en esta ocasión el rosado bajó un punto en contra de la tendencia de los últimos años e incluso de la de los mercados exteriores.
El presidente del Consejo Regulador, Víctor Pascual, resumió los resultados de Nielsen como la confirmación de una buena y una mala noticia: «La mala es que el consumo de vino sigue cayendo y la buena es que Rioja, en ese contexto, es capaz de seguir aumentando en participación del mercado, especialmente en el canal de alimentación». En este sentido, el 39,5% de los vinos con denominación adquiridos en el 2007 en España fueron de Rioja (una décima más que hace un año). En cuanto a los competidores, se confirman los repuntes de Ribera del Duero (8%) y de Navarra (7,3%), aunque la distancia sigue siendo enorme.
El ejecutivo de Nielsen Ignacio Lauroba destacó en la presentación del informe el hecho de que la comercialización de Riojas sigue creciendo en los vinos criados (incluida la hostelería), una «estrategia que diferencia a esta región de las otras hasta el punto de que es una bandera en estos momentos casi exclusiva, cuando estamos viendo que el consumidor quiere vinos diferenciados y la especialización en la crianza es una forma de ofrecer algo diferente».
Lauroba señaló asimismo las oportunidades que presentan los vinos más ligeros (blancos y rosados), «sobre todo los blancos, donde Rioja ya ha movido ficha con la autorización de nuevas variedades». En este sentido, las ventas de tinto el año pasado sufrieron un pequeño descenso, mientras que las de blanco crecieron el 5% y las de rosado bajaron un 1% tras acumular subidas en los años anteriores. El ejecutivo de Nielsen, en un contexto general de descenso de las ventas en volumen, destacó las oportunidades que supone el acercamiento a los jóvenes, cuyo «consumo no es frecuente , pero sí entendiendo el vino como un producto de calidad», y a los inmigrantes, que «son ya cinco millones en España y el 20% de ellos ha consumido vino en los últimos dos o tres meses, según las encuestas».
Por canales, el informe confirma un nuevo descenso en la hostelería, lastrado tanto por las campañas antialcohol como por el momento de incertidumbre económica, pero nuevamente crece el consumo en los hogares: «Rioja ha crecido un 5% en este último canal y logra ya una cuota de mercado del 34,9% en volumen, pero del 44,5% en valor».
En cuanto a las regiones consumidoras, la cornisa cantábrica y la comunidad andaluza es donde Rioja penetra más, mientras que en las zonas productoras «encuentra una fuerte competencia», advirtió Lauroba.













