El reingreso del poder militar francés a la estructura centralizada de comando de las fuerzas aliadas fue anunciado en Bucarest por Nicolás Sarkozy, que lo situó en el marco de un proceso de relanzamiento de la Política Europea de Defensa.
El brazo militar francés constituye un activo importante para la organización aliada, de la que, en la práctica, no se encuentra ausente. Existen mecanismos probados de coordinación entre el mando galo y el aliado para facilitar la operativa conjunta de los efectivos.
Sin embargo, el hecho de que la poderosa fuerza militar francesa vaya a depender de la estructura de mando integrada simplificará las cosas y dará mayor coherencia al músculo militar de la organización.
El retorno de Francia a la EMI tendrá lugar, según lo anunciado ayer por Sarkozy, bien este mismo año o bien el próximo.
Durante el segundo semestre de este año, París presidirá la Unión Europea, y el presidente francés se ha marcado como prioridad de ese mandato el refuerzo de la defensa europea.
Nicolas Sarkozy confirmó también en el encuentro de Bucarest el refuerzo de sus efectivos en Afganistán. Será una brigada, de unos 700 hombres, la que reforzará en el país asiático a los efectivos de la ISAF. «Si abandonáramos, eso significaría el retorno de los talibanes y el triunfo de Al Qaida», reseñó.
Sarkozy, como Elvis
El presidente Bush acogió calurosamente el ofrecimiento de Sarkozy. Dirigiéndose al Consejo Atlántico, elogió al presidente galo y comparó el efecto de su visita del año pasado a Estados Unidos con «la última encarnación de Elvis» Presley.
El hecho cierto es que el nuevo compromiso francés refuerza una estrategia aprobada por la OTAN para Afganistán, que contempla una permanencia a largo plazo de las tropas aliadas en el lugar y una acción redoblada en pro de la reconstrucción del país.
«Nuestra visión del éxito es clara: el extremismo y el terrorismo no van a plantear por más tiempo una amenaza a la estabilidad», proclama el documento público aprobado por la cumbre, que es complementado con otro (secreto), sobre la estrategia a seguir allí.
Sarkozy se declaró convencido de que, tras la oferta de efectivos adicionales franceses, otros países reaccionarán, bien manteniendo a sus tropas por más tiempo en Afganistán, bien aumentándolas.












