
CAMBIO DE CÁRCEL
Santiago del Valle y su hermana Rosa abandonaron sobre las seis de la mañana las instalaciones del penal de Huelva, donde ingresaron el pasado viernes de madrugada. Ambos estuvieron todo este tiempo incomunicados y aislados del resto de la población reclusa en una zona de seguridad. Precisamente la seguridad ha sido el motivo del traslado a Granada, ya que en la prisión onubense hay un elevado número de reclusos procedentes de la barriada de El Torrejón, donde vive la familia Cortés y donde aconteció la muerte de la pequeña de cinco años a comienzos de enero.
Del Valle fue detenido el pasado 26 de marzo en una estación de autobuses de Cuenca y tras prestar declaración ante la titular del juzgado de Instrucción número 1 de Huelva fue conducido a prisión, acusado de un presunto delito de asesinato -al igual que su hermana- y otro contra la libertad sexual. Su mujer, Isabel García, fue arrestada junto a él y, tras prestar declaración ante la Policía y quedar imputada, ingresó el pasado viernes en un centro psiquiátrico de Sevilla en cumplimiento de la condena de 15 meses impuesta por un juez al considerarla cómplice de los abusos sexuales que su marido cometió con su hija pequeña. Ese mismo juez condenó a Del Valle a dos años y nuevo meses de prisión por dichos abusos, aunque recurrió esta decisión. Pese a que la sentencia fue ratificada en el 2005, no llegó nunca a ingresar en prisión. Sobre él pesa además otra condena de dos años de cárcel por tocamientos libidinosos a una niña en julio del 2003 que quedó en suspenso al carecer de antecedentes.





