
Para el futuro espera tener una familia y vivir tranquilo en Manacor, su ciudad natal en la isla de Mallorca. Preguntado por la expectación que genera allí donde va, el joven tenista declaró que es algo en lo que no piensa: «No me doy cuenta y no me impresiona para nada», añadió, «mi motivación es la de querer mejorar siempre». Y comentó que cuando este estímulo termine será la hora de «volver a casa».
Refiriéndose a unas afirmaciones del ex tenista Boris Becker, en las que aventuraba que este año alcanzaría el número uno, Nadal contestó que su tarea es la de «permanecer tranquilo y encontrar la mejor forma».





