
A Europa van, en principio, seis equipos: tres a la Liga de Campeones, uno a la Recopa de Europa y dos a la Copa EHF. Pero esas plazas podrían pasar a ser siete, ocho o incluso nueve.
Una posibilidad es que la EHF otorga cada año una invitación para que un equipo no clasificado vaya a la Liga de Campeones. Esa invitación suele corresponder al país del equipo que gane la Champions. Y en semifinales hay dos españoles, Barça y Ciudad Real. Si uno ganara, podría haber cuatro equipos españoles en esa competición. Ahora mismo serían Ciudad Real, Barça, Portland y Ademar.
Otra plaza adicional se podría generar en la Recopa de Europa. Una competición que juega el campeón de la Copa del Rey, que se juega el fin de semana del 20 de abril. Pero si el campeón (como suele suceder) es uno de los clasificados para Liga de Campeones, es el siguiente equipo el que va. O sea, el cuarto o el quinto clasificado. Ahora mismo, el Ademar o el Valladolid. Pero resulta que el equipo pucelano está todavía vivo en esa clasificación, y que si la ganara se generaría otra plaza más para la Recopa.
La EHF es la tercera competición continental. A ella acuden dos equipos españoles, los que no se hayan clasificado para Liga de Campeones y tampoco para la Recopa. Ahora mismo irían el CAI Aragón y el Arrate. Pero, como ocurre en el caso anterior, el CAI Aragón tiene todavía posibilidades de ganar la competición (el año pasado jugó y perdió la final). Si los maños ganaran, un tercer equipo español iría a la EHF.
Si todas esas posibilidades se cumplieran, hasta el noveno de la Asobal iría a Europa. Si no se cumpliera ninguna, solo irían los seis primeros. Y forma parte de la identidad -tan difícil de entender a veces- de este deporte que a estas alturas de la liga, a falta de 5 jornadas, aún no se sepa cuántos equipos jugarán en Europa.









