Además, pide para Youssef R. y los hermanos Majid y Belkacem S. 480 euros de multa por las lesiones y 12.000 euros en concepto de indemnización. Las defensas reclaman la libre absolución.
En su declaración, los procesados coincidieron en afirmar que la víctima «había mentido» por «venganza», ya que le habían denunciado por haber robado días antes de los hechos en la bajera de uno de ellos. Así, mientras que Youssef R. dijo no recordar dónde se encontraba sobre las 20.00 horas del 1 de diciembre del 2005, los otros dos acusados mantuvieron que, después de estar en un locutorio de la localidad de Andosilla, donde residían, se marcharon a sus casas a cenar, extremo corroborado por las mujeres de ambos.
Por contra, la víctima, quien dijo que hasta ese día había mantenido una relación «normal, de compatriotas» con esas tres personas, relató que iba caminando por una calle de Calahorra cuando los acusados le obligaron a introducirse en un vehículo. Según sostuvo, le llevaron al paraje de Peralta denominado 'Caluengo', donde, tras atarle una cuerda al cuello y amenazarle con un cuchillo, le bajaron los pantalones y «uno detrás de otro me violaron».
La víctima recalcó también cómo los acusados, una vez que estaba desnudo, le hicieron varias fotos con un móvil, al tiempo que le amenazaban con colgarlas en internet si no les decía dónde estaba el dinero y el hachís que según ellos les había robado.
Erosiones y una fisura
Asimismo, el joven explicó que los tres le golpearon de forma reiterada hasta que le volvieron a montar en el vehículo y lo trasladaron a un descampado a orilla del Ebro en San Adrián, donde le dejaron abandonado sobre las 22.30 horas. Tras volver caminando a Calahorra, se dirigió a la comandancia de la Guardia Civil para poner una denuncia y luego a un centro médico, donde le apreciaron varias contusiones y erosiones, así como una eritema con pequeña fisura en la región anal.
Dos agentes de la Guardia Civil que realizaron la inspección ocular del lugar de los hechos confirmaron el hallazgo de una cuerda y telas y varios peritos afirmaron que el perfil genético encontrado era «sin lugar a dudas» el de la víctima.











