Entre otros aspectos, el estudio revela por ejemplo que el 44% ha sufrido «alguna forma de racismo» siempre fuera del ámbito de sus vecinos y compañeros de trabajo. También desvela que prácticamente dos de cada diez son universitarios, que el 50% ha estado menos de tres meses parado durante el último año, el 33% tiene una vivienda en propiedad y casi el 70% considera que se les ha acogido bien.
Olagaray subrayó el valor del estudio como «desmitificador» de prejuicios tales como que los inmigrantes sobreocupan viviendas o representan un elevadísimo coste social. En este punto, recordó que los extranjeros tienen una tasa de actividad del 50% «superior a la de la población autóctona». Gómez, por su parte, pidió a los riojanos una «relación bidireccional» que favorezca la integración.











