
«Ha habido un período de crecimiento muy lento desde el cuarto trimestre del año pasado», añadió. «No parece probable que el producto interior bruto (PIB) crezca mucho, si es que crece, en la primera mitad del 2008 y aún podría contraerse un poco», apuntó. El funcionario añadió que «está claro» que la economía de Estados Unidos -que en el cuarto trimestre creció solo un 0,6%, frente al 4,9% anterior- pasa por un «período muy difícil».
Desde el comienzo de la audiencia Bernanke tuvo que afrontar las preguntas de legisladores, tanto demócratas como republicanos, acerca del reciente socorro de 29.000 millones de dólares otorgado por la Reserva para que el banco JP Morgan adquiriera a la casa financiera Bear Stearns.
«Ya en el verano pasado (hemisferio norte) hubo señales que advertían de los problemas de Bear Stearns cuando dos de sus fondos de alto riesgo con fuertes inversiones en hipotecas de riesgo declararon la bancarrota», dijo el senador demócrata Charles Schumer, de Nueva York.
«¿A qué altura los miembros de la Reserva empezaron a preocuparse por la viabilidad a largo plazo de Bear Stearns?», añadió el senador, que también criticó la celeridad con que la Administración del presidente George W. Bush actuó para solventar la debacle del banco de inversión.
«¿Dónde está la justicia cuando se ayuda a Bear Stearns pero no a millones de compradores de vivienda?» que encaran la ejecución hipotecaria, dijo Schumer. Mientras que la Administración Bush «actuó rápidamente para salvar a Bear Stearns del colapso total, se ha movido con lentitud de gusano, si es que se ha movido, para salvar del desahucio a los compradores de casas», añadió.
El senador republicano Sam Brownback, de Kansas, argumentó que «si las instituciones financieras privadas se meten en apuestas arriesgadas y pierden... y la Reserva Federal termina, de hecho, garantizando esas apuestas, lo que hacemos es poner en riesgo los fondos de los contribuyentes».
Siguen las tensiones
«A mí me preocupa cuando el dinero de los contribuyentes se pone en juego para socorrer a los bancos de inversión, que supuestamente saben mucho de finanzas, y salvarlos de los resultados de sus propias decisiones equivocadas», agregó.
Bernanke reconoció que «aunque nuestras acciones recientes, al parecer, ayudaron a estabilizar un poco la situación, los mercados financieros siguen bajo tensiones considerables».
«Las presiones sobre los mercados de fondos bancarios de corto plazo, que se habían abatido un tanto a fin del año pasado, han vuelto a incrementarse», dijo.





