El técnico amarillo lo tiene muy claro: «Estamos haciendo una piña, hemos ido a cenar varias veces en estas semanas, queremos que los jugadores salgan a jugar con ganas, para divertirse y pensando en el equipo, y estamos consiguiendo unos resultados excelentes».
No esperaban para nada esos empates: «Dábamos por perdidos los cuatro últimos partidos que hemos disputado y saldremos a los dos siguientes, ante Ríver Ebro y Oyonesa, con la tranquilidad de que no tenemos nada que perder, y eso nos puede beneficiar mucho, como lo ha hecho en estos últimos encuentros».
«No regalamos nada»
El caso es que este Yagüe tiene un final en el que puede hacer cambiar la actual situación en la tabla: «No regalamos nada. Salimos a luchar en cada partido sin dar tregua al rival y buscando la victoria. Nos ha costado mucho conseguir estos puntos y ahora no podemos dilapidarlos. Sabemos que tenemos que ganar a los de nuestra Liga particular».
La directiva amarilla confió en Toño Sánchez, que formaba parte del equipo como jugador, para dirigir la nave y parece que va realizando una buena singladura hasta el momento: «Lo que más me costó fue renunciar a la ficha para jugar, pero había que ayudar al club. Me lo pidieron y aquí estoy. Creo que lo mejor de todo es la unión del equipo».
Eso y pensar que no van a bajar: «Estamos convencidos de que podemos salir del puesto de descenso y que tenemos para ello hasta el último partido para conseguirlo».





