
ANTES DE FIN DE AÑO
La empresa Arquitelia llevará a cabo el conjunto de estas obras, que se prolongarán seis meses y cuyo presupuesto ronda 1,2 millones de euros. La remodelación de la plaza de la Alhóndiga, además de mejorar su apariencia, pondrá fin a los problemas de filtraciones que sufre el aparcamiento de residentes construido en su subsuelo y que derivó en un largo contencioso judicial entre los propietarios de los garajes y el Consistorio. En una sentencia de mayo del 2007, el Tribunal Supremo obligó a la Corporación logroñesa a impermeabilizar la plaza, actuación recogida en el actual proyecto. Como explicó Domingo Dorado, esto obliga a prescindir de la media docena de árboles de porte alto alineados junto al centro de salud, que serán sustituidos por plantas y arbustos.
El diseño rubricará los nuevos bancos, jardineras y farolas de la plaza, si bien la guinda la pondrá la pérgola central. Diseñada en madera laminada, acero y tela estructural de color tierra, por fin proporcionará sombra a quienes busquen asiento a sus pies. Además, apuntó Dorado, «la tela tiene una garantía de 15 años a la intemperie». También se sumará una segunda mesa de ping pong y, a petición de los vecinos, posiblemente se instale una pequeña pista de baloncesto.
Con carril bici
Con su peatonalización, la calle General Espartero alcanzará los 17 metros de anchura (frente a los 9 actuales) e incorporará el tramo final del carril bici entre Las Norias y la estación de Renfe. En ella sólo se permitirá el paso de ambulancias y vehículos de urgencia, dado que allí se ubica el centro de salud Espartero.
Por último, el concejal de Movilidad apuntó la posibilidad de sustituir los actuales aparcamientos en línea de Pío XII (los de la acera contigua a la plaza de la Alhóndiga) por otros en batería, además de incorporar estacionamientos para motos y, ya dentro de la plaza, también para bicicletas.













