Varios inmigrantes esperan para trabajar en el campo. /L.R.
El 44% de los inmigrantes llegados a la Comunidad dice haber experimentado en alguna ocasión un comportamiento racista por parte de la sociedad riojana, según un estudio sobre integración laboral y social elaborado por el sindicato UGT.
Estas experiencias racistas no van más allá de situaciones de menosprecio o indiferencia que raramente desembocan en agresiones, según explicó hoy el responsable del departamento de Migraciones del sindicato, Julián Olagaray, durante la presentación de este trabajo, elaborado con 300 encuestas.
En ellas se tuvo en cuenta la proporción demográfica en la sociedad riojana de los inmigrantes en función de su orígenes más relevantes, así como su distribución por sexos.
Según Olagaray, el rechazo detectado en la Comunidad es más acusado con los marroquíes y con aquellas personas que padecen situaciones más precarias, por lo que en muchas ocasiones, más que hablar de racismo, se puede hablar de clasismo. El responsable de UGT también destacó que cuanto mayor es el conocimiento mutuo entre riojanos y extranjeros más disminuye la posibilidad de este tipo de comportamientos.
Así, el 91% de los inmigrantes no ha tenido ningún problema con sus vecinos y el 90% tampoco ha experimentado contratiempos en el trabajo por motivo de raza o procedencia. De hecho, el 86 por ciento de ellos dice sentirse integrado en la sociedad riojana.
Los que más valoran los inmigrantes de La Rioja es el trabajo que tienen (30%), seguido del sistema de protección social (24%), mientras que lo menos le gusta es el clima (37%). El 68% por ciento de los inmigrantes dice que está conforme con su cualificación profesional en relación a su trabajo y un 85% por ciento con su situación laboral.
De los encuestados, el 58 por ciento dice que tiene estudios secundarios, un 22 por ciento universitarios y un 20 por ciento primarios. Un 42 por ciento dice que ha sufrido en alguna ocasión abusos laborales.
La encuesta también incide en la residencia de los inmigrantes, que en un 33 por ciento de los casos vive en una piso de su propiedad, en un 38 por ciento en una vivienda alquilada y en un 29 por ciento en una vivienda alquilada compartida. Lo normal, es que en su domicilio vivan entre cuatro y seis personas (49 por ciento de los casos) o una y tres personas (48 por ciento).
La encuesta también destaca que la mayoría de los inmigrantes llegados a La Rioja tiene entre 21 y 40 años (78 por ciento de los casos) y que un cincuenta por ciento del total ha experimentado una situación de desempleo entre uno y tres meses en el último año.
De acuerdo con otros datos que figuran en este informe, a fecha de 31 de diciembre de 2007, el número de extranjeros residentes legales en La Rioja era de 39.025.
Los grupos mayoritarios eran los procedentes de la Europa comunitaria (15.174), seguidos de los iberoamericanos (9.552) y de los africanos (9.522). El pasado 30 de noviembre de 2007, el número de extranjeros afiliados a la Seguridad Social era de 19.125, de los que 10.616 eran no comunitarios.
Por sectores de actividad, el mayoritario era el de la construcción, con un total de 4.198 trabajadores por cuenta ajena afiliados y más de 1.400 autónomos. En segundo lugar aparece el sector agrícola, con un total de 3.372.
En cuanto a la vinculación laboral de los extranjeros, los portugueses (1.595) y marroquíes (751) se dedican fundamentalmente a la agricultura, mientras que las rumanas y latinoamericanas, especialmente las colombianas y ecuatorianas, están vinculadas al régimen especial de empleadas del hogar.