
Tanto el presidente de la formación nacionalista en Guipúzcoa, Joseba Egibar, como la portavoz del Gobierno vasco, Miren Azcarate, señalaron que esta vía «no es el camino» y responsabilizaron al Gobierno central de la presencia de la marca electoral de la izquierda 'abertzale' en las instituciones locales.
Los socialistas avisaron de que lo ocurrido condicionará las relaciones futuras de grupo con el partido que lidera Iñigo Urkullu.
La reunión entre PNV, PSE, PP, EA, EB y Aralar en la Casa del Pueblo de San Sebastián para abordar la presentación de una moción de censura contra la alcaldesa de ANV de Mondragón por la negativa de este grupo a condenar el asesinato terminó sin acuerdo.
El PSE, con cuatro concejales en Mondragón, intentó sumar 11 votos para hacer frente a los 7 de ANV. La negativa de los peneuvistas y el rechazo expresado también por el único representante de Aralar hizo inservible el apoyo de los cinco concejales favorables (tres de Ezker Batua, uno del PP y otro de EA). El PSOE advirtió de que será difícil cualquier tipo de acuerdo con el PNV a lo largo de la legislatura si mantienen la posición de apoyo a ANV.
Por su parte, la portavoz del PP en las Juntas Generales de Guipúzcoa, Regina Otaola, calificó como «una hipocresía absoluta» que representantes del PNV acudan hoy a un homenaje a las víctimas del terrorismo cuando este partido apoya que «los simpatizantes de los terroristas» sigan gobernando en Mondragón.
Desde la Asociación Víctimas del Terrorismo se pidieron explicaciones al PSOE por los eventuales pactos que pueda alcanzar con el PNV en el Congreso. Según la Asociación que preside Francisco José Alcaraz, la postura del PNV «pone en entredicho» los pactos postelectorales entre este partido y el PSOE. «La AVT pide a los socialistas que expliquen porqué están dispuestos a entenderse con una formación que se niega a desalojar del poder a quienes no muestran el mínimo rechazo ante el asesinato de un miembro de su partido».





