Los dos militares británicos murieron en una explosión mientras patrullaban en el sur del país, confirmó el Ministerio de Defensa del Reino Unido. La Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) había informado antes de la muerte de dos soldados sin precisar su nacionalidad, a la espera de que lo hiciera la autoridad correspondiente.
Los soldados, del Comando 40 de los Royal Marines, perdieron la vida el domingo por la tarde cerca de la localidad de Kajaki, en la provincia de Helmand (sur afgano), añadió la fuente.
Los dos militares, cuyas identidades no han sido facilitadas, fueron atendidos en el lugar antes de ser trasladados al hospital de la base británica de Camp Bastion, en Helmand, pero los esfuerzos fueron infructuosos, según Defensa. Una de las víctimas ingresó ya cadáver en el centro, mientras que el otro soldado falleció poco después por los efectos de la explosión.
El Mando Operativo del Ejército danés (HOK) informó también ayer de que un soldado de esta nacionalidad resultó muerto y otros dos heridos durante un enfrentamiento con fuerzas talibanes tambie´n en la provincia sureña de Helmand.
El enfrentamiento se produjo en una operación conjunta de las tropas británicas y danesas a las afueras de la localidad de Gereshk, en la que participaron unidades de infantería, apoyadas por carros de combate, artillería, morteros y helicópteros.
Los dos heridos fueron atendidos en el hospital de campaña de Camp Bastion y se encuentran fuera de peligro, según el HOK.
En el sur de Afganistán hay unos 12.000 soldados de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF), sobre todo estadounidenses, británicos, holandeses y canadienses.
Más efectivos aliados
Diez países -Australia, Azerbaiyán, Bélgica, Francia, Alemania, Hungría, Singapur, Polonia, Eslovaquia y Noruega- han prometido nuevas contribuciones de fuerzas y medios a la ISAF en el país centroasiático contra la milicia talibán y en apoyo a la reconstrucción y estabilización del país, explicaron ayer fuentes de la Alianza Atlántica. Dichas fuentes precisaron que «la mayor parte» de las nuevas contribuciones irán destinadas a las regiones sur y este de Afganistán, las más conflictivas.












