
En una entrevista que publicó ayer el diario
Afirmó tener la «certeza» de que la empresa que organiza el Tour de Francia, Amaury Sport Organisation (ASO), «busca actualmente poner en marcha otra federación internacional de ciclismo «para lo que cuenta con el apoyo del Gobierno francés».
UCI y ASO mantienen desde hace años un contencioso sobre el sistema de selección de los equipos, que la Federación pretende controlar, algo que los organizadores del Tour, apoyados por los de la Vuelta y el Giro, rechazan.
El último capítulo de ese enfrentamiento se produjo cuando ASO, que también organiza la París-Niza, no invitó a los equipos de la UCI ProTour, lo que obligó a inscribir la prueba dentro del calendario nacional francés y no del internacional, lo que desató la furia de McQuaid, quien anunció represalias a los participantes. Dos semanas después, dijo que «aún no hay nada definido» sobre las posibles sanciones, aunque podrían ser de «seis meses».





