
CALASANCIO 0 - RÍVER EBRO 1
El partido arrancó con el Calasancio muy bien plantado sobre el terreno de juego de La Estrella. Controlando el partido y llegando con cierto peligro el área rinconera. El primer sobresalto de la tarde lo provocó Emilio en el minuto 11, al estrellar el balón en el larguero. Una acción que se repitió dos minutos después, pero con Moñi como protagonista.
El Calasancio siguió trabajando a destajo e incluso parecía que podía sorprender. Pero había un detalle crucial. El Ríver en ningún momento se había descompuesto. Estaba, poco a poco, haciendo su partido. Sin alardes, sí. Pero con oficio. Mucho oficio.
Y en el 34 llegó el gol. El único que habría en el partido. Lo marcó Ismael, tras dos rechaces en el área pequeña de los de Escolapios. Ese fue su error. Y ese fue el acierto de los de Rincón de Soto.
A partir de ahí, toco sacar la raza que David Pérez, a grito pelado, había pedido a sus jugadores al salir de vestuarios. El Ríver no se dejó escapar la victoria. Incluso cuando se quedó con uno menos por expulsión de Marcos. Los tres puntos viajaron a Rincón con un partido de mucho oficio de los visitantes que, con lo justo, ganaron.








