Nuria Ruiz, de Entrena, que viajaba en el crucero junto a sus hijos, Víctor y Manuel, ambos de siete años, y su cuñada Charo, admitía, en declaraciones a Diario LA RIOJA, «que sí que es cierto que ha existido una cierta falta de información a bordo». No obstante, pese a las protestas de muchos viajeros, la riojana consideró que «Pullmantur se ha portado muy bien, porque existe el compromiso de devolvernos el importe íntegro del crucero, nos va a compensar con un descuento del 50 por ciento si contratamos uno nuevo, se ha hecho cargo de todos los gastos en el barco, excepto las compras, y no cobraron la excursión que se hizo el miércoles a las ruinas de Éfeso».
A la espera de coger el vuelo a Barcelona que les devolvía anoche a España desde el aeropuerto turco de Esmirna, Nuria Ruiz recordaba los sucesos del martes. «Al haber otro barco donde teníamos que atracar, nos desviaron a otra zona del puerto más cercana a la playa. El problema parece que fue debido a que uno de los remolcadores que nos debía acercar se le enrolló una cuerda a la hélice y el otro se averió, por lo que el oleaje nocturno nos fue acercando a la zona en la que encallamos y luego ha sido imposible sacar esta mole de 47.000 toneladas».
La joven riojana también aseguró que nadie pasó temor ya que no hubo riesgo alguno. «Miedo, en ningún momento. De hecho había gente a la que no le importaba quedarse en el barco y salir a hacer excursiones desde él». No obstante, sí que entiende el malestar de muchos viajeros. «Yo creo que hemos estado superatendidos, pero para muchos ha sido una faena quedarse sin las vacaciones que había planeado».
Entre los pasajeros también disfrutaban de sus vacaciones seis calagurritanos. Julio Rubio, con su esposa y sus dos hijos y otras dos hermanas. «Esta mañana -por ayer- nos han dicho que el buque no se podía desencallar y que finalmente nos mandaban a casa», explicaba desde el aeropuerto Tania del Río, una joven de 27 años que viajaba en el 'Sky Wonder' junto a su hermana. Casualmente trabaja en una agencia de viajes de la capital riojabajeña y se había tomado unos días descanso para embarcarse en el crucero. «Miedo no hemos pasado en ningún momento», asegura, porque «estábamos parados a unos 300 metros de la costa».
Sin embargo, lamenta «la falta de información de Pullmantur». «Cuando llegamos a Kusadasi el mar estaba revuelto y no se podía atracar bien. En una primera reunión tras preguntarles si habíamos encallado nos lo negaron». Aún así, después de tres días parados en el puerto turco asegura que «hemos estado bien en el barco». Al final «nos los hemos tomado como una aventura en el 'Sky Wonder', bromeaba.







