Circular a 140 ó 160 km/h por una carretera con el límite marcado en 90 puede ser una de las claves para la reactivación judicial del 'caso Enaitz', pero no es la única.
Todavía se desconoce qué es lo que dice el informe de la Unidad de Reconstrucción de Accidentes acerca de la teoría de la Guardia Civil de que el joven ciclista se saltó el 'stop' antes de acceder a la carretera general. Este es un punto aún en entredicho si se tienen en cuenta los datos contenidos en el documento elaborado por los peritos de la familia, que también está ahora en poder del fiscal superior de La Rioja.
En él se llega a considerar «improbable» que Enaitz no respetara la señal. Para llegar a esta conclusión los dos autores del informe prestan minuciosa atención al estado en el que quedó la bicicleta del joven después del accidente. El cuadro apenas presenta daños, lo que hace pensar a los expertos que el impacto no fue lateral. Los daños más visibles, por contra, se aprecian en la rueda trasera, «algo que define claramente un golpe por alcance», dice el informe pericial. La ligera deformación hacia adelante del tubo vertical del chasis y de las horquillas de dirección refuerzan aún más esta teoría. De modo que, según esto, Enaitz podría haber sido arrollado por detrás por el Audi, tiempo después de haberse incorporado a la carretera principal.
Y aún hay otros puntos oscuros en esta trágica historia. Por ejemplo el papel que pudo jugar en el accidente el hecho de que Tomás Delgado llevara desconectado el sistema de frenada ABS de su coche (como se indica en el documento técnico de la Guardia Civil) o que el conductor diera una tasa de alcoholemia de 0,15 pero, según insiste la familia, hora y media después del atropello.












