
LOS TRES INFORMES
El informe elaborado por la Unidad de Reconstrucción de Accidentes de la Dirección General de Tráfico -que el fiscal Calparsoro siempre ha considerado clave a la hora de tomar su decisión final- asegura que el conductor de Santo Domingo de la Calzada viajaba a una velocidad de entre 140 y 160 kilómetros por hora en el momento de impactar con la bicicleta de Enaitz Iriondo la noche del 26 de agosto del 2004. La velocidad máxima permitida en el tramo de carretera donde el joven de 17 años perdió la vida era de 90 km/h.
El documento aportado a la Justicia por la Unidad de Reconstrucción de Accidentes, que se desplazó a Castañares para reconstruir el suceso paso a paso utilizando instrumentos de tecnología punta, desmiente el informe técnico de la Guardia Civil sobre el que el Juzgado de Haro se fundamentó para archivar el caso. En él se decía que el Audi A-8 de Tomás Delgado circulaba a 113 km/h.
«Para nosotros es una buena noticia», confesaba ayer por teléfono la madre del adolescente fallecido. «Si el máximo permitido era 90 y él iba a entre 140 y 160, eso quiere decir que tuvo una responsabilidad clara en el atropello de mi hijo». Rosa confía en que éste sea un «primer paso importante» para que «al final el caso se reabra, se juzgue a ese hombre y salga a la luz toda la verdad».
Juan Calparsoro explica que la Fiscalía tardará aún unos días en redactar la resolución en la que se pronunciará sobre la conveniencia o no de que el caso sea reabierto por la vía penal. La decisión puede tomarse la próxima semana, aunque la última palabra la tendrá la titular del Juzgado número 1 de Haro, a quien irá dirigido el informe firmado por el Ministerio Público.











