Carpinteros, electricistas y sobre todo cristaleros están al límite de sus posibilidades. De hecho, se ha tenido que contar con profesionales de otras localidades para garantizar un servicio rápido a todos los afectados. «He llamado a mi cristalero habitual para que cambiase la luna de la tienda, pero como no podía atenderme con tanto trabajo me ha remitido a otra empresa de Logroño», explica José, propietario de uno de los establecimientos dañados en la calle Dos de Mayo.
En los edificios y locales en peores condiciones se ha dado paso a las labores de evaluación de daños. Ayer siete peritos del Consorcio de Compensación de Seguros desembarcaron en la ciudad para recoger un análisis de los destrozos. Las labores podrían durar una semana. «Existen muchos desperfectos», confirmaba uno de ellos tras un primer análisis de la zona.
A cada uno de los damnificados se le ha asignado un interlocutor directo para que pueda resolver dudas o ampliar información de manera inmediata.
Los bloques peor parados se localizan en la calle General Gallarza, 28; Constitución, 1 y 2; y Achútegui de Blas, 2. El Ayuntamiento se encargará de contratar las obras de reconstrucción. Los trabajos ya han sido adjudicados, a través de un decreto de Alcaldía «para declarar la emergencia que nos permita agilizar los trámites», explicó ayer el primer edil de la ciudad, Javier Pagola. Las labores de reforma serán ejecutadas por la empresa 'LMB Construcciones' y como arquitecto se ha elegido a Jesús Gil-Alias. En estos momentos han visitado el área afectada y «las obras empezarán inmediatamente», puntualizó el alcalde.
Disposición de alquileres
Para aquellos que han perdido sus casas, la Administración local ha conseguido de momento doce viviendas amuebladas en alquiler. Todavía no han sido concedidas, pero se «podrán a disposición en dos o tres días», aclaró Pagola.











