
Alineaciones
El cuadro que entrena Jesús Sala se mostró mucho más centrado, más metido en el partido, y más compacto que su oponente durante los cuatro cuartos. Los números de los andaluces son horribles. Ni el tiro exterior, ni el juego interior. Los errores les condenaron, sobre todo el lanzamiento de tres puntos, con un pobre 8 de 25. Si a eso se le añaden las dieciséis pérdidas de balón...
No obstante, el protagonista fue el cuadro local. Siempre por delante en el marcador, salvo en unos minutos del primer cuarto. Johnson y Wells asumieron el papel anotador y llevaron a su bloque a cómodas ventajas en los dos primeros parciales. Al descanso sumaban 27 puntos de los 45 anotados. Johnson penetraba con facilidad. Sólo cuando el Axarquía cambio a defensa zonal se atascó un poco la maquinaria cajera, pero fue un obstáculo efímero.
Para el descanso, con 14 puntos de ventaja, se apreciaba claramente las posturas de uno y otro. El Caja tenía ganado el partido. Sólo lo podía perder él. El Axarquía era un conjunto roto, que no encontraba ni una buena selección de tiro exterior, ni juego en la pintura. El brasileño Paulo llegaba con vitola de jugador de futuro. Ayer se mostró torpe y tosco y acabó enfrascado en una infantil pelea personal con Chufi Rodríguez fruto de su impotencia.
Los locales no pasaban apuros. Cuando Axarquía mejoraba su acierto, aparecía un local para romper cualquier atisbo de reacción. Albano se incorporó y sumó tres triples en pocos minutos; al festival anotador se sumaron Simonavicius y Carrero. 30 de 49 en lanzamiento de campo, 29 rebotes, 11 recuperaciones. Números que lo dicen todo y que respondieron a lo que pedía Sala: buena selección de tiro, poder bajo tableros y no dejar que el rival se moviera con comodidad.







