
Así lo explicó ayer el concejal de Movilidad, Domingo Dorado, quien dio cuenta de la aprobación, por parte de la Junta de Gobierno, de la adjudicación de los trabajos a la empresa José Martín, por una cuantía de 104.094 euros. Dorado recordó que en realidad se trata del segundo carril bici, tras la puesta en servicio de la senda que une el Hospital San Pedro y el colegio San José, de 861 metros de longitud.
El itinerario «recupera» un antiguo carril «abandonado» desde Las Norias, cruza el Ebro por la pasarela peatonal, continúa por el parque hasta el paseo de la Constitución, donde antaño existía un itinerario ciclista, hasta el Ayuntamiento.
La segunda fase del proyecto, de 1.361 metros de extensión, se sacará a concurso próximamente y se prevé que esté terminada para mediados de verano, aunque los responsables municipales estudian la forma de unirle nuevas ramificaciones a través de Jorge Vigón o María Teresa Gil de Gárate, lo que podría extender unos meses su ejecución.
A un minuto de casa
El objetivo final del equipo de Gobierno municipal es conformar una red mallada de carriles bici e itinerarios ciclistas por toda la ciudad que permita un desplazamiento «seguro». De esta manera, Dorado destacó que está previsto que esta red esté al alcance de cualquier ciudadano desde cualquier punto de Logroño a una distancia no superior a los 250 metros. «Esto es lo equivalente a un minuto de desplazamiento en bicicleta», añadió el responsable de Movilidad, quien añadió que para este año la ciudad contará con siete kilómetros de carriles.
Esta red perseguirá unir distintos puntos de atracción de movilidad, como centros educativos, culturales, comerciales, deportivos y de ocio; polígonos industriales, puntos neurálgicos de Logroño (El Espolón, Casco Antiguo, Ayuntamiento), estaciones de transporte y parques. Otro objetivo es que tengan una continuidad y que los carriles estén perfectamente marcados. Contarán, entre otras cosas, con semáforos para peatones.











