
El problema son varios fondos de inversión de alto riesgo con sede en Estados Unidos que querrían cobrar ya por los problemas que pasa ese país y que, pese a representar sólo el 1,3% del capital de la inmobiliaria, podrían trastocar cualquier pacto ya que la ley exige el respaldo de la totalidad de los acreedores. Sin su firma, no habría más tiempo y, por tanto, la compañía debería abonar esta semana 342 millones de euros por el primer vencimiento de los 2.575 millones de deuda pendiente de amortizar.
En total, la inmobiliaria acabó el 2007 con unos números rojos de 5.153 millones de euros, suma que representaba el 40% del valor de sus activos, cuantificados en unos 13.000 millones. De otro lado, la morosidad en los créditos solicitados para la adquisición de una vivienda ha alcanzado sus niveles más altos desde 1999, al situarse al cierre del 2007 en una tasa del 0,7117%, claramente superior al 0,409% del 2006, según la Asociación Hipotecaria Española.





