Los restos del coche bomba que explotó en torno a las dos de la tarde de ayer junto al cuartel de la Guardia Civil de Calahorra. /AP

Los bomberos llevan trabajando desde primera hora de la mañana para limpiar de escombros la zona. /AFP

Cerca de 500 personas se han dirigido a la Delegación del Gobierno para reclamar un indemnización por los daños causados por la explosión. /AP
490 solicitudes de indemnización
Las tareas de limpieza se han interrumpido sobre las 13.00 horas, cuando los vecinos han podido entrar en sus casas acompañados por bomberos o personal de Protección Civil.
El director de la Policía y la Guardia Civil evita dar detalles de la investigación aunque confirma que las Fuerzas de Seguridad buscan a "varios individuos"
Las sospechas se orientan hacia el 'comando Vizcaya', el más activo de ETA desde el atentado de la T-4 de Barajas
Los investigadores creen que el mismo 'comando' que colocó el coche bomba es el que también montó el explosivo en lugar de recibirlo de Francia
El Honda Civic cargado con los explosivos fue estacionado junto al cuartel poco después de las once de la mañana, dos horas después del robo
A dos días de que se cumplan dos años de la declaración de alto el fuego de ETA, el 24 de marzo de 2006, la banda terrorista no sólo no ha depuesto las armas, sino que intenta recuperar sus épocas más duras: con el tiro en la nuca
asesinó hace dos semanas, el último día de la campaña electoral, al ex concejal del PSE en Mondragón Isaías Carrasco. Con el
coche bomba intentó volar ayer la casa cuartel de Calahorra (La Rioja).
El director general de la Policía y la Guardia Civil, Joan Mesquida, ha explicado que el vehículo estaba cargado con unos 70 kilos de explosivos aunque todavía es pronto para determinar su composición. Sobre los autores, Mesquida ha apuntado que participaron "varios individuos".
En declaraciones en el hospital comarcal de Villajoyosa (Alicante) tras visitar a un agente de la Policía Nacional herido esta madrugada al ser disparado por dos delincuentes en Benidorm, el máximo responsable policial ha explicado que los investigadores están analizando el contenido de las cámaras de vigilancia de la zona del atentado para seguir "otras líneas de investigación".
También se ha referido a la pareja dueña del vehículo utilizado por ETA para cometer el atentado, hallada por la Policía autónoma vasca en un monte de Álava, y ha apuntado que "han aportado algo de información", aunque ha evitado ofrecer más detalles.
Detrás del 'comando Vizcaya'
Las sospechas sobre la autoría del atentado se orientan hacia el 'comando Vizcaya', el más activo de ETA desde el atentado de la T-4 de Barajas, el 30 de diciembre de 2006.
Aunque no hay todavía conclusiones claras sobre la identidad de los terroristas que colocaron el coche bomba junto al cuartel de Calahorra, lo que sí parece claro es que la célula etarra procedía del País Vasco y regresó a esta comunidad después de colocar el vehículo cargado de explosivos.
Es muy posible que el mismo 'comando' que colocó el coche sea el que también montó el explosivo en lugar de recibirlo de Francia y la capacidad del 'Vizcaya' para preparar coches bomba está acreditada porque ya elaboró el artefacto colocado en el vehículo con el que se atentó contra la casa
cuartel de Durango, el 24 de agosto del pasado año.
Desde que ETA cometió el atentado de Barajas han sido cinco los coches bomba empleados por la banda: tres de ellos fueron confeccionados en Francia (el de la T-4, el del atentado fallido de Castellón, en agosto de 2007, y el colocado en la delegación de Defensa de
Logroño el 9 de septiembre pasado que no llegó a estallar) y transportados a España, el cuarto fue el de Durango y el quinto es el colocado ayer en Calahorra.
El coche fue preparado en un monte de La Rioja
Los terroristas montaron el coche bomba seguramente en el monte, tras robar el vehículo, un Honda Civic de color azul, en la zona de Peñacerrada (Álava). Se da la circunstancia de que el lugar donde se produjo el robo del coche y el secuestro de sus propietarios está muy próximo al balcón de La Rioja, donde en septiembre de 2003 otro comando de ETA se apoderó de otro vehículo por igual procedimiento para atentar contra una patrulla de la Ertzaintza en el alto de la Herrera.
El Honda Civic cargado con los explosivos fue estacionado junto al cuartel de Calahorra poco después de las once de la mañana, dos horas después de que se hubiera producido el robo, según fuentes policiales. El margen de tiempo fue, por tanto, muy ajustado ya que, además de montar la bomba, los terroristas tuvieron que recorrer unos cien kilómetros -un tercio de ellos a través de carreteras provinciales- para situarla junto al objetivo contra el que querían atentar.
El 'comando' podría estar integrado por
Jurdan Martitegi y
Arkaitz Goikoetxea, dos terroristas muy escurridizos que, según fuentes de la lucha antiterrorista, cuentan con algún tipo de infraestructura estable en la zona. Ambos etarras aparecen ya en los nuevos carteles con las fotos de los terroristas más buscados que se han distribuido no sólo en España, sino también, por primera vez, en Francia.