En este país, la información está férreamente controlada por la censura del régimen comunista chino, que impide el acceso a todos aquellos contenidos sensibles o peligrosos para el Gobierno. Entre ellos destacan las demandas de independencia del Tíbet, la región del Himalaya que fue ocupada en 1950 por el Ejército Popular de Liberación y anexionada un año después.
Al habitual bloqueo de las páginas web pro-tibetanas y del Dalai Lama, se ha sumado esta semana el «apagón informativo» decretado en el popular portal de vídeos Youtube y en el buscador de noticias de Google. El domingo, después de que un usuario identificado como Amdo2007 colgara varios vídeos de las manifestaciones pacíficas de los monjes budistas, Youtube fue bloqueado en China para que sus usuarios no contemplaran las imágenes que estaban llegando de Lhasa.
En ellas se veían, además de las protestas de los monjes, escenas de disturbios y de enfrentamientos entre los manifestantes y la Policía, así como de algunos cuerpos tirados en las calles que podrían estar muertos. Algo que los chinos nunca sabrán porque todos los intentos por acceder a dichos vídeos resultaban inútiles.





