El grueso de la delegación, sin embargo, la integran algunos Amigos de la República Árabe Saharaui y familias que, cada verano, vienen acogiendo a niños de estos campamentos de refugiados gracias al programa 'Vacaciones en Paz'. El reencuentro entre ellos permitirá estrechar «lazos fraternales y salvaguardar la cultura hispana» del pueblo saharaui, subrayó su delegado en La Rioja, Ahmed Salic Caid.
Salic también se refirió a otras bondades de este viaje, como el «apoyo político, moral y psicológico para nuestro pueblo, que lleva 32 años viviendo en el exilio, en condiciones durísimas y sin medios materiales». Dependientes de España hasta 1975, ese año Marruecos ocupó su territorio y les empujó al exilio en el desierto argelino. Desde entonces, viven de la solidaridad internacional.
A pesar del Plan de Paz de Naciones Unidas, firmado en 1991, el referendum de autodeterminación del pueblo saharaui no acaba de llegar nunca. La última oferta de Marruecos es la de una amplia autonomía al Sahara occidental, algo que los refugiados saharauis rechazan categóricamente. Como explica su delegado en La Rioja, «se trata de un proceso de descolonización en el que el pueblo saharaui debe decidir libremente su destino» y la única solución, insiste, pasa por el referendum. «Seguiremos firmes en la autodeterminación cincuenta años más, si es necesario».
Salic Caid está convencido de que, «si hubiese intereses estratégicos de alguna potencia en el Sahara, inmediatamente la comunidad internacional enarbolaría la legalidad internacional». Pero no ocurre así. Tampoco ayuda nada -añade- la postura de países como Francia, «que es lamentable que esté encubriendo una ocupación ilegal a todas luces».






