En ese contexto, Cuidados Paliativos se topa con un hecho tozudo: el cambio del modelo social. «Las familias son cada vez más nucleares y algo que antes era habitual como era atender al abuelo entre todos los familiares ahora resulta imposible», apunta Cevas. Una circunstancia a la que se añade el protagonismo de cuidadores inmigrantes y las dificultades derivadas de un lenguaje y una cultura en ocasiones muy diferentes. El cuadro se completa con otros actores: mayores que ayudan a otro familiar y que, con el paso del tiempo, también ellos caen enfermos y pasan a ser usuarios de la unidad.












