
EN RESUMEN
La experiencia es un éxito antes ya de llegar a su destino. Y es que, nada más anunciar la intención de comandar este convoy tras la suspensión oficial del Dakar, empresas, colegios, instituciones y particulares se han volcado en la donación de material. Arroz, legumbres y galletas; juguetes, sillas y mesas para escuelas, ordenadores, grupos electrógenos y material de aseo; ropa y cientos de pares de calzado...
«En realidad el volumen es mayor teniendo en cuenta que cosas a las que no damos importancia, allí son un lujo», matizaba Peña extendiendo su gratitud al Gobierno regional que ha colaborado sufragando los gastos del transporte.
La prueba del interés que la iniciativa ha suscitado en La Rioja estuvo ayer en los 200 niños de Adoratrices que acudieron para despedirles. Una representación, en realidad, de los alumnos del Rey Pastor, Madre de Dios, Marqués de Vallejo y el colegio público de Entrega que son los que más activamente han colaborado recogiendo material, implicando a sus padres y, sobre todo, haciendo suya la solidaridad que Peña y su equipo llevan consigo.
El viaje no concluirá con la entrega de la ayuda y el afecto de los beneficiados. Entre los expedicionarios acuden también la periodista riojana María Casado y el fotógrafo Antonio Díaz Uriel, que además de participar activamente en las labores de intendencia elaborarán in situ un reportaje del Sahara y sus gentes para mostrarlo luego a los niños que han dado su ayuda desde aquí y comprobar lo fundamental que resulta en el lugar de destino.












