Fruto de esta operación se han decomisado más de 50 armas de última generación, rifles con mira telescópica de precisión, focos, silenciadores, etc, unos 500 trofeos de caza de especies protegidas como el turón o la avutarda y hasta crías de animales congeladas. Los investigadores localizaron además en Toledo una taxidermia ilegal en la que se disecaban las piezas cobradas. Algunos de los integrantes de la red acumulan antecedentes por los mismos delitos desde los años 80.
En la capital castellano-manchega los detenidos son V.M.R, encargado de las labores de vigilancia en los lugares escogidos; J.C.C y J.L.S.B fabricaban los silenciadores - -'chupetes' en el argot cinegético- que vendían a los clientes a un precio de 700 euros unidad; P.C.C practicaba los dobles fondos en los vehículos para ocultar las armas y las piezas; y J.A.S.G y J.C.C. Los detenidos en Salamanca- M.H.P, L.A.O.C, P.G.L y J.B.P-fueron identificados por comprar silenciadores a los anteriores. En Madrid fueron arrestados M.T.C y y J.R.C. A este último se le considera el cabecilla de la red.





