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Desde hace unos meses los hilos y las telas llenan sus vidas. En su taller, situado en Entrena, tejen y organizan las piezas, que cada vez son más variadas. «De momento -cuentan- tenemos muchas ideas y eso se va plasmando en distintos objetos: complementos de mujer (pañuelos, estolas, bufandas, fulares...), complementos de caballero, bebé (mantas, fulares, portabebé), línea de hogar (cortinas, cojines, lámparas, toallas...), regalos (marcos, bandejas y cajas decoradas con telas) y bisutería textil (broches, pendientes y collares)».
Ellas han construido los telares, crean los tejidos, diseñan, decoran e incluso han preparado recientemente una página web (www.artelar.com) desde la que se pueden hacer pedidos.
Lo más especial de su actividad es sin duda la calidad de los materiales. «Usamos tejidos naturales como algodón, lana 100%, lino, sedas y alpacas», explican Marian y Estíbaliz. En este primer año de vida de la empresa las cosas no van mal. «Somos conscientes de la dificultad -reconocen-, pero nos dirigimos a un cliente fiel que aprecia el trabajo, no es algo masivo».
A falta de cerrar ciertos aspectos de la comercialización, sus objetivos se diversifican. «El pasado verano participamos en ferias de artesanía; ahora ofrecemos también formación con cursos en asociaciones de mujeres, en la UPL, en empresas socioculturales...; y estamos investigando el proceso de la lana (el cardado, el tinte, etc.) para enseñarlo», concluyen.












