
FRASES
Si la comunidad catalana fue decisiva en la sorprendente subida al poder de José Luis Rodríguez Zapatero en el 14-M, ayer apuntaló al candidato socialista en La Moncloa. Así se lo pidió en el multitudinario mitin del pasado jueves en el Palau Sant Jordi y los resultados lo han confirmado. A pesar de la crisis del AVE, que hizo temer un varapalo en las urnas, la candidatura liderada por la ministra de Vivienda, Carme Chacón, logró crecer a costa de fagocitar el voto útil de su socio de gobierno, ERC. «Catalunya ha sido decisiva para la victoria socialista en el resto de España. Catalunya será decisiva también en esta nueva etapa de convivencia y entendimiento», dijo Chacón.
Crisis de ERC
El descalabro de Esquerra Republicana en las primeras elecciones generales tras la reforma del Estatut deja a la formación de Josep Lluis Carod Rovira inmersa en una grave crisis en puertas de su propio congreso interno. ERC era consciente de que repetir el resultado de las anteriores generales en un contexto mediatizado por el 11-M era imposible. El objetivo era mantener el grupo propio pero, con tres representantes, no ha sido posible. Un cariacontencido Carod reconoció ayer los «malos resultados» de sus partido y advirtió al PSC de la «responsabilidad enorme» que ahora tiene al gestionar un voto trasvasado de sus filas. «Ahora es quien tiene la responsabilidad única de hacer posible un buen sistema de financiación para Catalunya que, recordó, «de estar listo en agosto».
«La bipolarización ha hecho derrapar a una fuerza central en la política catalana como es ERC y para afrontar el miedo al PP, un partido que ha protagonizado cuatro años de crispación, los ciudadanos han dirigido el voto útil progresista hacia el PSC y el PSOE», reflexionó el candidato Joan Ridao.
En cambio, Convergencia i Unió logró frenar su descenso, apenas perdió un punto en porcentaje de votos y conserva sus diez diputados en Madrid. CiU se perfila como el partido bisagra que puede garantizar la estabilidad de Zapatero en el Gobierno. Su cabeza de lista, Josep Antoni Duran Lleida se mostró «muy satisfecho» por haber resistido a la «ola de polarización» que ha marcado las elecciones y por haber logrado un resultado que convierten a la coalición nacionalista en fuerza «central» para la gobernabilidad. El presidente de CiU hizo una «invitación a la reflexión» a los partidos «genuinamente catalanistas», en referencia a ERC, para evitar que el peso específico de los partidos nacionalistas en Madrid retroceda aún más.
El PP mejoró sus resultados en los primeros comicios tras la salida de la dirección del partido en Cataluña de Josep Piqué, sobre quien recayó parte de la responsabilidad de haber perdido la mitad de los escaños en 2004. La candidatura que volvió a estar presidida por Dolors Nadal consiguió dos representante más hasta sumar 8. El tercer socio del Gobierno catalán, ICV-EUiA perdió uno de sus dos representantes en el Congreso.












