De entrada, el conjunto riojano permitió que fueran los hombres del centro del campo zamorano los que manejaran el balón, pero sin dejar hueco alguno en las bandas o en el centro del ataque, que es por donde hace daño el equipo de Tomé. Y ahí empezó a gestarse el triunfo rojiblanco, porque, aunque también se erraba demasiado en el pase, se conseguía que los rivales nunca pusieran en verdaderas dificultades a la defensa local.
Así, el que llegaba cerca del área contraria era el Logroñés CF y el que ponía en aprietos a su portero Dani, hasta que Asier Salcedo le vio adelantado y envió un balonazo a la escuadra que dejó al Zamora compuesto y al Logroñés con un golazo en su casillero. Hubo unos minutos de agobio por parte visitante, incluso con una clara ocasión para Tiago, pero en cuanto se llegó al descanso, todo hacía prever que la situación volvería a lo mismo, con el Zamora sin saber cómo salir jugando y el conjunto riojano intentando jugar a la contra para decidir.
Ocasiones riojanas
Y así ocurrió, porque Rafa Sáez mantuvo su esquema y los jugadores le hicieron bien el trabajo encomendado, sin dejar que los hombres que debían iniciar el juego visitante pudieran hacerlo en ninguna ocasión.
Sólo faltó algo de tranquilidad a la hora de mantener el balón, porque se buscaban las contras con demasiada rapidez, pero mientras Vilches veía el partido como un espectador más, Dani tenía que intervenir a disparos o centros de los riojanos.
De hecho se produjeron una serie de ocasiones, y en una de ellas resultó lesionado el portero zamorano por un golpe con Salcedo que entraba al remate. Tanto que tuvo que ser evacuado a la clínica Los Manzanos, donde permaneció anoche en observación.
En el cuarto de hora final, cada salida local era una situación de claro peligro y al final se plasmó con el cabezazo de Alberdi para que Paixao dejara sentenciado el encuentro cuando faltaban seis minutos para el final. Mucho antes tenía que haber llegado el tanto tranquilizador, pero es algo en lo que está sumido el conjunto riojano desde el inicio de temporada y con lo que tiene que pechar cada domingo.
Pulga, en un centro largo de Tornero rompiendo la defensa rival, se fue de todos y marcó el tercero y definitivo entre las ovaciones del público y la demostración de la superioridad del Logroñés Club de Fútbol nada menos que ante el tercer equipo de la clasificación liguera.
Ayer sólo hubo un equipo sobre le césped de Las Gaunas y ese fue el conjunto rojiblanco, que supo ordenar, tocar, mandar, y llegar con peligro cuando fue necesario. Y, lo que es mejor, no tuvo errores de concentración que tanto daño le han hecho a lo largo de la temporada en su propia portería.
Un partido serio, muy bien llevado, encauzado a la media hora y con la rúbrica de dos goles al final que le tienen que seguir dando alas para salir de la situación en la que se encuentran, en el puesto de promoción de descenso, del que, si siguen así, pronto saldrán.








