La Inspección de Trabajo de La Rioja, junto al Grupo Operativo de Extranjeros de la Jefatura de Policía de La Rioja, fueron los encargados de abrir una investigación a una empresa dedicada a la vigilancia de obras en construcción tras una denuncia presentada por un trabajador, que fue asesorado por un sindicato riojano.
La empresa denunciada contrataba a trabajadores nacionales y extranjeros, sin que la misma ni los propios trabajadores estuvieran autorizados para realizar dichos servicios. La citada empresa fue visitada el pasado año por la Unidad de Seguridad Privada de la Jefatura de Policía de La Rioja y fue propuesta para sanción por infracción muy grave al estimarse que en la misma se estaban desarrollando labores de seguridad y vigilancia para las que no estaba autorizada.
En una caseta de obra
Tras diversas investigaciones, el Grupo Operativo de Extranjeros procedió a la detención de estas tres personas que fueron identificados como R.J.J., de 41 años, que es el administrador de la empresa; el hermano de éste, J.A.J.J., de 35 años, y A.B.Y., de 59 años, que era el encargado de la empresa. Todos ellos eran vecinos de Zaragoza. Los arrestados, además de las responsabilidades penales que les pudiera corresponder, se enfrentan también a sanciones económicas que pudieran superar los 200.000 euros.
Según informaron fuentes policiales, los trabajadores de la citada empresa realizaban sus tareas en precarias condiciones, incluso hasta el punto de usar una caseta de obra como vivienda habitual.
Los tres individuos detenidos pasaron a disposición del Juzgado de Guardia de Logroño, en donde tras prestar declaración de los quedaron en libertad con cargos.












