En la respuesta, el Ministerio informaba de que el tramo Zaragoza-Castejón era prioritario porque era común a ambas ciudades (Logroño y Pamplona), pero Navarra, en ejercicio de sus competencias forales, pidió el adelanto de su tramo hasta su capital, y se le ha concedido. Así las cosas, el pasado 19 de febrero se licitó la redacción del estudio informativo entre Plasencia de Jalón y Tudela (Castejón-Zaragoza) y Navarra cuenta con la autorización para hacer coincidir en el tiempo los trabajos hasta Pamplona.
Lo que ahora reclama el consejero Antonino Burgos es que se haga lo mismo con el tramo riojano: «La Rioja queda relegada respecto a las comunidades vecinas en el mismo corredor ferroviario, lo que no nos parece admisible». «Pedimos -añadió- que se aplique el principio de solidaridad entre comunidades y, si el Ministerio ha accedido a que se adelanten los trámites en Navarra, en función de su propia legislación foral, el Estado tendría que tomar medidas para que no se produzcan agravios y se actúe a la vez en todo el corredor».
El titular de Obras Públicas riojanos recordó que incluso hasta hace pocos meses los trámites en el tramo Castejón-Logroño iban más adelantados que los del resto del corredor del Ebro, pero, sin embargo, con las últimas licitaciones, se han quedado estancados. Burgos señaló que «no hay ningún motivo técnico que justifique que un tramo se haga con posterioridad a otro y entendemos que si el Ministerio permite que se aceleren los trámites en Navarra en nuestro caso, como no tenemos un régimen foral peculiar, debería ser el Estado quien tome la iniciativa para garantizar el equilibrio entre las comunidades autónomas».
El consejero riojano calculó que, con la licitación del pasado mes de febrero, «en ocho o diez meses se seleccionarán el estudio informativo» y, a partir de ahí, la siguiente tramitación sería la licitación de obras.












