-¿Cómo recibió la noticia de su nombramiento como socio de honor de la peña Calagurritana?
- Para mí fue una inmensa emoción. No conocía el galardón, aunque después he visto que conocía a alguno de los galardonados de otros años como puede ser Nacho Pérez o Javier Sáenz, que trabajaba conmigo en Televisión Española. La verdad es que ha sido todo un orgullo. Yo siempre había querido ser de una peña, y con el paso de los años por fin lo he conseguido.
- ¿Cómo se viven las fiestas desde ese puesto de honor?
- Se viven de una forma totalmente diferente. Estás más integrado con la gente de la peña en primer lugar y después que la gente en general te hace sentirte más metido en la fiesta porque la gente te conoce, te da la enhorabuena.
- Después de vivir de esta manera las fiestas, ¿qué destacaría de estos días dedicados a los patronos calagurritanos?
- Me han gustado muchos actos de los que he visto durante estos tres días, pero especialmente no destacaría los actos en sí, sino la manera cercana que tienen los calagurritanos de vivir estos días. Además, destacaría muy especialmente la labor que hacen las peñas en la ciudad. No concebiría las fiestas sin ninguna de ellas, de hecho me preocupa que un día dejen de existir las peñas porque entonces las fiestas no tendrán nada que ver con lo que se vive en la actualidad.












