
EL MITIN
LOS TITULARES
Patxi López
La actualidad desvió así el rumbo del mensaje principal del jefe del Ejecutivo en su única visita de campaña al País Vasco. Lo desvió, pero no lo cortó de raíz. Zapatero, que goza en esta tierra de un elevado índice de popularidad, se erigió en el garante de un Gobierno que «respete a todos, que busca el entendimiento y el encuentro y que quiere trabajar porque vivir juntos sea la fórmula que más futuro tenga en Euskadi y en el conjunto de España».
Defendió su intento de acabar con el terrorismo etarra por la vía del diálogo, pero se presentó como un hombre engañado y traicionado. Y casi llegó a reclamar a los asistentes que escarmienten con su experiencia. Reclamó a la sociedad vasca que no dé «ni un respiro» a los violentos ahora, después de que «se ha comprobado que sólo saben hablar el lenguaje de la muerte, del dolor y de la bombas». Él mismo ofreció mano dura.
Con ese argumento pidió el voto a los ciudadanos de Vizcaya, una provincia que ha perdido un escaño por población en estas elecciones. A esos mismos ciudadanos a los que pidió comprensión hacia la «búsqueda de la paz» realizada en esta legislatura, les solicitó «la fuerza suficiente para acabar con ETA».
«La paz -alegó- es la tarea más noble, la que más sacrificio exige, la tarea de los valientes, la de aquellos a los que no les importa perder por salvar vidas, para obtener la libertad y comprometerse hasta el fondo como han hecho los socialistas vascos». La frase arrancó el aplauso más prolongado en un recinto que se quedó pequeño. Pero la mayor ovación fue para el secretario general de los socialistas vascos, Patxi López, cuando gritó su indignación contra Mariano Rajoy por su afirmación de que Rodríguez Zapatero «agrede» a las víctimas. Tras recordar, uno a uno, los nombres de todos los socialistas asesinados por ETA, advirtió que todos los cargos públicos del partido llevan escolta. «¿Somos socialistas! ¿somos víctimas! ¿Quién a venir a darnos lecciones de nada? ¿quién va a manchar nuestro coraje y nuestro compromiso con este país?», protestó enardecido.











