
El autor de la bitácora confiesa que desde el 12 de octubre del 2007 ya no vive, malvive. Ese día, como de costumbre, Roberto salió a hacer deporte: 100 flexiones y 120 dominadas. Nada extraordinario para un levantador de pesas capaz de mover hasta 450 kilos con sus piernas. En una de las repeticiones, sin embargo, notó un pinchazo brusco en la cabeza, un mareo y un calor exagerado. A la mañana siguiente se despertó cansado y abatido. «Estaba de vacaciones y el 14 me reincorporé al trabajo. Fui andando, como hago siempre, y a la vuelta me entró un frío exagerado», cuenta Roberto.
Con la idea de recibir una opinión autorizada cuanto antes, aquella noche comenzó su periplo por Urgencias. Le diagnosticaron bronquitis. «Volví a los dos días y les dije que no estaba recuperado», relata Roberto. Desde entonces hasta diciembre, pasó cinco veces más por el hospital. «Me hicieron cinco análisis y cinco radiografías de tórax pero me recetaron paracetamoles y febrectales. Yo me encontraba cada vez peor», recuerda. Uno de los partes médicos incluso rezaba: «No se aprecia patología aguda». «Me trataron con poca educación y me llegaron a decir: 'Tienes buena cara, no te vas a morir'», denuncia el enfermo.
Pero la realidad contradecía a los médicos y la salud de Roberto no mejoró: dolores de cabeza, de espalda y de piernas, sensación de frío constante, falta de fuerza en las manos. «Salgo a la calle porque no me quiero abandonar, pero hasta los ancianos de 80 años andan más rápido que yo», indica. Como último recurso, decidió acudir a la Clínica Universitaria de Navarra, donde le dijeron que el problema puede tener un origen neurológico. «Por fin se interesaron por mí», agradece Roberto. Entonces, con unos padres angustiados por no saber qué le sucedía a su hijo, el joven volvió al San Pedro. «Sin ninguna prueba complementaria, me espetaron otra vez que la tos y la respiración entrecortada no eran síntomas propios de un problema neurológico», relata. Ya sólo quedaba buscar apoyo en Internet. «Si vosotros [los internautas] podéis ayudarme tanto psicológicamente como con conocimientos médicos, remedios, casos similares o cualquier otra aportación os lo agradecería enormemente», concluye en su blog. MÁS INFORMACIÓN EN:












