CONTRA EL MEJILLÓN
En estos momentos, según Durán, la novedad es la afección de los mejillones adultos a usuarios concretos, como los regantes, por lo que consideró que «hay que buscar tratamientos eficaces que no sean perjudiciales con el medio ambiente, pero también ayudas y colaboraciones económicas para que las comunidades de regantes puedan hacer frente a este problema».
El coste de la instalación de un sistema como el de cloración y filtración, que se utiliza para erradicar el mejillón cebra, ronda los 600.000 euros, a los que hay que sumar otros más de 40.000 de mantenimiento anual, apuntó Durán, quien puso como ejemplo la inversión que ha realizado el Ayuntamiento de Fayón en Zaragoza en la lucha contra este molusco.Existen otros procedimientos que son más caros que el anterior, como el aumento de temperatura, del que habló el doctor Sanjeevi Rajagopal, de la Universidad holandesa de Nigmegen, durante su conferencia.
Eficacia de las medidas
Por su parte, el responsable del Servicio de Biodiversidad del Gobierno de Aragón, Manuel Alcántara, recordó ayer que esas dos medidas sólo son eficaces en espacios cerrados, ya que en el medio natural el uso de un método como la cloración podría ocasionar impactos «terribles» para los ecosistemas que habitan en la zona.
Las últimas prospecciones indican que el número de mejillones cebra ha descendido considerablemente. «Estamos por debajo de los 70.000 ejemplares por metro cuadrado», informó Manuel Alcántara, quien advirtió de que estos datos «no son representativos porque las cifras volverán a subir».
La sequía que afecta a los embalses de Ribarroja y Mequinenza es una de las principales causas de este descenso, según Alcántara. Aunque no se hayan encontrado ejemplares adultos en el eje principal del Ebro sí se han hallado larvas, por lo que probablemente aparecerán más mejillones cebra.












