Según se expone en la sentencia, el 5 de junio del año pasado W.L. alquiló una furgoneta de gran tamaño y, por la noche, junto a Y.A.R., que trabajaba como repartidor de la empresa calagurritana, se dirigió a la nave situada en el polígono Tejerías Sur.
Una vez allí, violentaron la cerradura de la puerta de entrada metálica y se apoderaron de 124 cajas de doce botellas cada una de ron Cacique, de 72 cajas de doce botellas cada una de whisky White Label y de 50 cajas de seis botellas cada una de whisky Peche Yachting.
Con el 'botín' valorado en más de 26.000 euros cargado en el vehículo emprendieron su huida por la carretera LR-123 en dirección a Lodosa. Al pasar por el término municipal de Pradejón les dieron el alto unos agentes de la Guardia Civil de Tráfico, que, para empezar, les pusieron una multa por carecer de autorización para el transporte de mercancías. Cuando los policías interrogaron a los acusados acerca de la procedencia de las bebidas dijeron que las habían comprado porque iban a abrir un bar. La explicación pareció no convencer a los agentes.
La juez ha considerado a los imputados autores de sendos delitos de robo con fuerza en las cosas, concurriendo la agravante de abuso de confianza en el caso de Y.A.R., que trabajaba en la empresa a la que robó.












