Para la patronal riojana, la tasa del IPC de enero en La Riojafue «de las más bajas de España», si bien el hecho de que el índice interanual se sitúe en el 4,2, una décima por debajo de la media nacional, que sigue siendo «excesivamente elevado y negativo para la competitividad empresarial».
La FER considera fundamental en la actual situación económica de «incertidumbre y pérdida de la confianza de los empresarios, que las Administraciones públicas establezcan medidas eficaces que frenen los precios, que es uno de los problemas económicos actuales».
Por su parte, CCOO consideró que son los trabajadores quienes «más pierden por el comportamiento negativo de la inflación y advierte sobre los posibles desequilibrios que puede generar un incremento de los precios exagerado, teniendo en cuenta que el consumo de los ciudadanos es uno de los elementos principales que está sosteniendo el crecimiento económico».
Para el sindicato UGT, las rebajas de enero son «insuficiente» para detener la «escalada» del aumento del coste de los precios, lo que pone de relieve «la necesidad de autocontrol de los beneficios empresariales para mantener el empleo y la competitividad».
El sindicato señaló que el diferencial de la inflación «perjudica» la capacidad empresarial de competir en los mercados y que las subidas de precios «son beneficios para hoy y pérdida de mercado y destrucción de empleo para mañana».
UGT reclamó una «política de contención de precios», conscientes de la «importancia» del control de la inflación para el mantenimiento del empleo.






