- ¿Qué es la 'Cena Dulce'?
- Esther: La cena consiste en comer cinco postres. Cada plato está maridado con un vino. La idea nace porque muchos clientes del restaurante me dicen: el próximo día que venga voy a comerme dos o tres postres. Como me lo han dicho varias veces, he decido atreverme a hacerlo.
- ¿Ha calado la iniciativa?
- Esther: La propuesta ha sorprendido mucho y estamos teniendo muchas reservas. De hecho, en un principio la cena estaba pensada para el día 29, pero finalmente la vamos a repetir el 7 de marzo para que nadie se quede con las ganas.
- ¿En qué consiste el menú?
- Esther: Van a ser postres que estén muy bien casados para que la gente no se empalague demasiado. Empezaremos con unos buñuelos de chocolate líquido, que se rompen en la boca, y seguiremos con caneloles de membrillo glaseados con una crema de queso, un sabayón de rosas, sopa de coco con muesli y torrija de pan, nube de chocolate blanco con frutas silvestres y, por último, un mojito.
- ¿Quizá hay veces en las que el cliente obvia el postre por haberse saciado con los primeros platos?
- Esther: Hay gente como yo a la que nos gustan más los postres y preferimos comernos una ensalada a que falte el postre. Tengo clientes que piden incluso dos postres.
- ¿Cómo va a ser el maridaje?
- Raúl: Hay un champán francés, un calvente que se llama Moscatel de Alejandría de Granda, un vino tinto dulce de la zona de Jumilla, un rosado, un cava semidulce y un Gran Líbalis en semidulce.











