
«La energía no se crea ni se destruye; se transforma», aprendimos en la escuela. No sé si entonces llegamos a comprender la importancia de esta frase. Quizá la repetimos demasiado alegremente, sin recapacitar en que hoy este principio elemental de la física se contrapone a la capacidad del ser humano para producir energía, para transformarla. Y es que los recursos naturales que empleamos para obtener la electricidad en nuestros hogares, en nuestro trabajo, o el combustible que usamos para poner en marcha nuestro vehículo, son limitados.
Es importante que seamos conscientes de que cada vez que encendemos la luz, cada vez que enchufamos la televisión, o que nos subimos a un coche, estas acciones tienen un coste energético importante y repercuten de modo directo, y no precisamente positivo, en el medio ambiente. Un uso racional de la energía y una conciencia clara en evitar el derroche energético serán las únicas posturas razonables, serias y claras en pro de nuestro medio ambiente.
Con la intención de concienciar a la ciudadanía de la importancia del ahorro energético, el Ayuntamiento de Logroño quiere sumarse a la iniciativa en la que la ciudad de Brescia, hermanada con Logroño, nos invita a participar: una jornada de ahorro energético que se celebra hoy, 15 de febrero, por cuarto año consecutivo y que incluye un apagón a las 20 horas. Un simple acto en su realización individual pero un gran acto en su dimensión general.
Queremos invitar a todos los ciudadanos y ciudadanas de Logroño a secundar este apagón de cinco minutos, ya sea reduciendo las luces de los escaparates, disfrutando de una conversación a la luz de las velas o sencillamente, apagando las luces de su casa. Como puede comprobarse, es una acción sencilla cuyo objetivo es combatir el cambio climático y concienciar a la ciudadanía, mediante una acción visible, de la importancia del ahorro energético. Se trata de que todos y todas nos impliquemos en la defensa del medio ambiente, ya que es tarea común preservar el entorno natural y evitar que éste se degrade con nuestras actuaciones.
En Italia, esta campaña ha tenido mucho éxito en años anteriores. Recibe el apoyo institucional del Ministerio de Medio Ambiente y resulta bien acogida por los italianos; en las convocatorias pasadas se han producido imágenes tan insólitas como la de la plaza de San Marco en Venecia, el Coliseo o la Fontana de Trevi, en Roma, completamente a oscuras. Este año la propuesta ha querido hacerse extensiva a la comunidad internacional, en un intento de implicar a toda la población europea en la conservación del medio ambiente.
Todas las acciones, por insignificantes que nos parezcan, redundan en beneficio de todos, reducen la contaminación y contribuyen a que los ecosistemas en los que habitamos sean más saludables.
Instamos, desde estas líneas, a todos los logroñeses a colaborar activamente en este acto simbólico, casi imperceptible, pero que servirá para expresar nuestro compromiso con un cambio responsable de hábitos y costumbres. El resultado de este esfuerzo merece la pena, ya que está en juego nuestro mundo y el mundo que queremos dejar a nuestros hijos.






