
No obstante, los abogados del financiero van a recurrir la sentencia ante el Tribunal Supremo al estimar aún elevadas las penas fijadas, por lo que es probable que mientras se resuelve el caso (alrededor de dos años) no llegue a ser encarcelado.
De la Rosa, en cualquier caso, se ha aprovechado de la predisposición favorable de los magistrados y la Fiscalía hacia los 10.500 accionistas minoritarios de Grand Tibidabo (a quienes creen los «verdaderos perjudicados» en este largo proceso que se ha prolongado durante 15 años y ven «inaceptable» que tras ser «expoliados» tuvieran que asumir la responsabilidad civil por las deudas fiscales de la compañía) para lograr una condena mucho menor de la prevista.






