
Por otra parte, el vicepresidente de Ventas y Marketing de Renault, Patrick Blain, reconoció que la planta de la compañía en Valladolid -que fabrica el modelo Modus y el Clio- está pasando por un momento difícil, a causa de la reducida demanda del Modus. «Cometimos un error de previsión de ventas con este modelo -apuntó Blain-, pero haremos todo lo necesario para conseguir que la fábrica siga adelante, mientras que la planta de Palencia no nos inquieta a corto plazo». De esta manera, el vicepresidente de Ventas explicó que no tiene previsto trasladar la producción de Valladolid a Palencia y viceversa, aunque añadió que el mayor crecimiento que está registrando su empresa proviene de los países emergentes.
Estas declaraciones se produjeron durante la presentación de resultados de la compañía, en la que se informó de que el beneficio neto en 2007 alcanzó los 2.734 millones de euros, lo que supone un 7,6% menos en comparación con el ejercicio del año pasado. «2007 ha sido el año de la calidad y 2008 será el año del crecimiento ya que se verán los efectos de los nuevos productos lanzados al mercado el año pasado y esperamos aumentar el margen operativo -que en 2007 se situó en el 3,3%- hasta el 4,5% y crecer el 10% en el volumen de ventas», apuntó Ghosn.
El máximo dirigente de Renault confía en que en un plazo de dos años se podrá alcanzar el objetivo previsto en el Contrato 2006-2009 de llegar a un margen operativo del 6%, a pesar del entorno macro económico poco favorable, y gracias al lanzamiento de nueve vehículos nuevos este año, así como a los aumentos en las ventas en mercados emergentes como Rusia o India.
Ejes de la aceleración
Para la compañía del rombo, las asociaciones en India, Marruecos y Rusia son los ejes de la aceleración del desarrollo rentable en los mercados emergentes, ya que el 35% de las ventas del grupo son fuera de Europa. En este sentido, el presidente de Renault dijo que con el acuerdo con la compañía rusa Autovaz -fabricante de la marca Lada- pretenden rentabilizar esa marca aplicando la tecnología de Renault.
Además, la compañía del rombo tiene la intención de desarrollar un nuevo modelo de bajo coste junto con la india Bajaj, que tendrá un coste de producción de alrededor de 2.500 dólares -unos 1.720 euros-, lo que se situará con un precio de venta al público similar al modelo 'low cost' Nano de Tata Motors. Carlos Ghosn también destacó la buena marcha de la marca de bajo coste Logan que «tira de Renault hacia arriba y demuestra que fabricar coches a bajo precio no supone una pérdida de rentabilidad ni competitividad», aunque explicó que el objetivo de la compañía es reconstruir Renault hacia la gama alta y no hacia una «'logalización'» del Grupo, informa 'Efe'.
Dentro de los planes de la marca, también está proyectado el lanzamiento de un coche eléctrico con cero emisiones en Israel en 2011.






